¿Cómo se factura?
En privado y según el caso. Las condiciones se acuerdan antes de la intervención. Después, ninguna sorpresa.
Antes, nunca después
El importe se comunica y se acuerda antes de la primera intervención, una vez conocido el caso. No hay contador por minuto, ni tarifa por consulta telefónica, ni suplemento por urgencia.
No publicamos precios porque el trabajo no es comparable de un caso a otro. Pero eso no significa que el precio sea variable: significa que se fija una vez, con usted, y que no se mueve después.
La señal que debería vigilar en cualquiera
Si el importe sube cuando usted se muestra desesperado, no es un método: es una escalada. Si aparecen «trabajos adicionales» a mitad de camino, tampoco.
Es la mecánica más habitual del sector, y siempre empieza igual: una promesa de resultado que justifica después un refuerzo, luego otro. Por eso no prometemos ningún resultado — no por prudencia, sino porque la promesa es la puerta de entrada de la escalada.
La primera conversación
Presentar su caso no cuesta nada y no le compromete a nada. Se lee, se le responde, y se le dice con franqueza si hay algo que hacer. Solo si el caso se admite se habla de condiciones.
Y si declinamos, no hay factura ni contrapartida de ningún tipo.
Lo que puede exigir
- Un importe cerrado, dicho antes de empezar.
- Saber exactamente qué incluye y durante cuánto tiempo.
- Que nadie le pida un pago adicional durante el trabajo.
- Que le digan que no cuando la respuesta es no.
Si su situación lo requiere, preséntela.
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